Domingo, 28 de Mayo de 2017
3:52:17am

      
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 Orígenes

La zona del Alto Paraná y el Alto Uruguay fue un corredor de ingreso para diversas corrientes migratorias desde remotos tiempos prehistóricos. Parte de un complejo grupo cultural -probablemente de origen amazónico-, los guaraníes, ingresaron a la zona de Misiones hacia el año 1000. Portadores de formas organizativas, productivas y tecnológicas que los situaban en posición de poder y dominio cultural, los guaraníes desplazaron o aculturaron a otros grupos protoneolíticos de procedencia incierta que ocupaban la región anteriormente. Seminómades, los ava -como se denominaban a sí mismos- practicaban una agricultura itinerante y vivían en aldeas o tavá, que, intercomunicadas por caminos o tapé, formaban una amplísima red que materializaba relaciones llevadas por una lengua en común. El guaraní conocía y visualizaba con claridad su hábitat geográfico; su cosmovisión lo situaba en él, se sentía parte de su medio. Su propia lengua definía con toda lucidez, con nombres propios, ríos, arroyos, lagunas, cerros, montes, sitios significativos y de orden mitológico; sabía de la existencia y características del Imperio Inca, como también del océano Atlántico, pues había guaraníes desde la Laguna dos Patos, sobre el mar, hasta la precordillera boliviana. También el delta del Paraná estaba poblado y dominado por los guaraníes cuando llegaron los conquistadores.

En 1604 se creó la Provincia Jesuítica del Paraguay, con capital en Asunción. En el siguiente siglo se trazó sobre el territorio una nueva red de caminos, uniendo las misiones jesuíticas. Teniendo en cuenta la comprensión y el respeto de los valores de la cultura guaraní, que garantizaron a los jesuitas su pacífica dominación, no es improbable que las nuevas rutas aprovecharan el conocimiento del territorio implícito en las antiguas sendas. Desde aquel entonces se hacía evidente la riqueza de esta tierra y el espíritu progresista derivado de la mezcla de culturas, haciendo fluir por aquellos caminos bienes y noticias, en ambos sentidos, por un siglo y medio. Abundancias propias, como la yerba o el tabaco, iban hacia la civilización, desde donde, a cambio, llegaban herramientas, vestidos y libros. También los frutos del próspero entendimiento entre guaraníes y jesuitas se sumaban al tráfico; en su momento, por ejemplo, en Yapeyú funcionaba la fábrica de instrumentos musicales más importante de Sudamérica, mientras la Provincia tenía su capital a cientos de kilómetros, en el Paraguay.

En 1615, el padre jesuita Roque González de Santa Cruz fundó sobre el Paraná la reducción de Nuestra Señora de la Asunción de Itapúa, en la actual Posadas. En 1632, sobre el Uruguay, los jesuitas Manuel Bertot y Luis Enot fundaron el pueblo de Santo Tomé. En los años siguientes, entre Itapúa y Santo Tomé, se consolidó un camino que, apartándose apenas de una línea recta, persistiría con los años. Casi exactamente en la mitad de esta ruta se ubica la actual ciudad de Virasoro, cerca de donde los jesuitas tenían una capilla, la de Santa María, una de las tantas reducciones que jalonaban sus caminos, modulando con criterio medieval las jornadas de los peregrinos y la dominación del territorio.

Luego de la expulsión de los jesuitas en 1767, toda la región fue quedando rápidamente en el abandono. Cuarenta y ocho años más tarde, en 1815, como resultado de las luchas entre el indio Andresito y los portugueses, el Marqués de Alegrete -Gobernador Capitán General de Río Grande do Sul- encomendó la destrucción de las misiones occidentales. Todo se destruyó, causando la despoblación de la zona, que por muchos años subsistiría. Trece años después, en 1828, el viajero francés Alcides D’Orbigny escribió: “Espesos bosques cubren el campo, los árboles invaden hasta las ruinas de las poblaciones; a veces, hasta unas plantas extranjeras quedan como único indicio del lugar que cada misión ocupara”. D’Orbigny realizó también un mapa indicando su recorrido, donde al norte de la capilla de Santa María, sin otra precisión, escribe la palabra Umbú, voz guaraní de Ombú. Si los guaraníes nombraban al lugar, es probable que éste integrara su red caminera, y acaso también lo consideraran, además de una sombra en el camino, un buen lugar para quedarse. No hace falta mucha imaginación para pensar que el genius loci de Virasoro -el espíritu del lugar- no existe desde entonces, sino desde siempre.

Durante la primera mitad del siglo XIX, impedidos por Buenos Aires de navegar por el Paraná, para los paraguayos cruzar los grandes ríos por Itapúa y el “paso de San Borja” en Santo Tomé, tendía la ruta más favorable de contacto con el mar, es decir con la metrópoli. Este vital contacto mantuvo viva la huella jesuita pero, a la vez, amenazó las actividades productivas con permanentes saqueos. Como respuesta a esto, a partir de 1830, el gobernador Pedro Ferré estimuló el “avecinamiento” de la zona, pero en 1844 tropas brasileras del Ejército Imperial invadieron la región, causando perjuicios importantes a la propiedad privada. También durante los años 1849 y 1850, un ejército paraguayo asoló la región, apropiándose de todo el ganado y aún de familias enteras que fueron llevadas prisioneras. Es probable que el “Mariscalito” Francisco Solano López, que acompañaba a este ejército, pasara la noche en el paraje Vuelta del Ombú, establecimiento rural nacido no sabemos bien cuándo, en estos tiempos hostiles a la vera del Camino Real de los Yerbales. El casco de la estancia se instaló estratégicamente cerca de la ruta, en el estrecho cuello de un potrero natural, formado por arroyos. Hacia el suroeste del casco de la Vuelta del Ombú, el cercano Rincón de Santa María también se ofrecía al uso de la estancia. Hasta el advenimiento del alambrado, en 1885, eran muy estimados estos campos, cuyos obstáculos naturales permitían la formación de “rincones”, donde la hacienda quedaba como embolsada. La conjunción de estas características con la única ruta de la región permite suponer que el valor de este sitio, inscripto en su geografía, debe haber sido aprovechado desde mucho antes de 1847, de cuando data la primera referencia documental de la existencia del establecimiento. En 1841 la zona de Santo Tomé tenía, según un censo, 320 personas. Recién diez años más tarde, sobre la base de la Ley de Enfiteusis, se produciría el poblamiento definitivo de los campos. Por esa ley, el Gobierno Provincial, a cambio de un canon anual, cedía tierras a quienes pudieran poblarlo con ganado, y comenzó a aplicarse, con gran desorden e improvisación, a partir de 1853.

En el año 1855 recorrió la región otro viajero y cronista francés llamado Martín de Moussy, quien escribió: “Los alrededores de Santo Tomé están sembrados de montes que amenizan la campaña. El suelo es de una extrema feracidad. Caminando directamente desde Santo Tomé hacia Itapúa y el Paraná, es decir rumbo al Norte, se atraviesan las antiguas estancias de San Estanislao, Casa Pava, Santa María y San AlonzoIslas de naranjos y cruces señalan el lugar de las antiguas capillas, pero no hay ni un solo habitante. El país es realmente muy pintoresco. Son montañitas cubiertas de árboles, con valles muy verdes y algunos declives limpios; hay lagunitas y arroyuelos que van a reunirse al Aguapey, y este conjunto forma un paisaje delicioso…”.

En 1859, bajo canon enfitéutico, se adjudicó la vasta extensión de campo denominada “Rincón de Santa María-Vuelta del Ombú” a Don Manuel María de Salas. Entonces tuvieron lugar nuevos ataques paraguayos, que asolaron por otros dos años la región. En 1860 se da un curioso episodio que hace referencia al lugar: un comerciante es intimado por una comisión de impuestos a trasladar al Hormiguero (Santo Tomé) su comercio de campaña instalado en Vuelta del Ombú. Es por esos años que la ciudad de Santo Tomé, extinta en 1815, comienza a reorganizarse institucionalmente. En 1863, el gobernador Manuel Ignacio Lagraña aprueba el reestablecimiento del desaparecido pueblo, pero ya unos meses antes el presidente de la República, General Bartolomé Mitre, había designado Receptor de Rentas al vecino Víctor Navajas, ciudadano uruguayo cuya extensa trayectoria está directamente ligada con el futuro surgimiento de la ciudad de Virasoro.

En 1865 estalla la Guerra del Paraguay, única gran guerra del siglo XIX y una de las más sangrientas de todos los tiempos. La frontera con Paraguay no era entonces el Paraná, sino una línea imaginaria que pasaba unos treinta y cinco kilómetros al norte de Vuelta del Ombú, dejando fuera de nuestro país a toda la mitad norte de la actual provincia de Misiones, incluyendo Itapúa, hoy ciudad de Posadas. Aquel año los paraguayos acamparon en San Carlos. Violentos enfrentamientos sacudieron la región, defendida por el Coronel Simeón Paiba y un poco más de mil hombres. Desde Concordia, el 2 de julio, Mitre escribió: “Cómo esta división de Payba hace mucho tiempo que está sobre el enemigo día a día, observándolo y escopetándolo sin descanso, y no ha recibido todavía un medio”. A su vez, el Coronel Simeón Payba, informaba a Mitre cuál era el estado de situación de la región a fines del mismo año, encabezando su nota del siguiente modo: “El Jefe de la División Uruguay, campamento en marcha, Vuelta del Ombú, noviembre 25 de 1865." 

La creencia popular dice que por aquel entonces el señor Delfín de Souza Flores, de origen brasileño, poblador de la Vuelta del Ombú, tenía la misión de comprar mulas y armas para su país, y en ese orden de cosas se hallaba en posesión una gran cantidad de libras esterlinas. Antes de ser atrapado y muerto por los paraguayos escondió los fondos en algún lugar de la estancia, dando lugar a la leyenda del tesoro de Vuelta del Ombú. Cierto es que el episodio del fusilamiento de Delfín de Souza Flores por parte de fuerzas comandadas por el General Estigarribia, en 1865, tuvo por escenario esta estancia. Cierto es, también que para la región la guerra significó el fin de los saqueos y el principio de una nueva época.

Víctor Navajas formó parte de la legión de los refundadores de Santo Tomé; era un vecino prominente, cuya prudente y efectiva actuación ayudó a asentar la vida de Santo Tomé por la senda del progreso y el bienestar general, ocupando repetidamente los cargos públicos más relevantes. En 1867 compró a su propietario legal, Don Manuel María de Salas, el “Título Enfitéutico de la estancia llamada Rincón de Santa María Vuelta del Ombú” y encargó al agrimensor Aurelio López de Bertodano la primera mensura de la propiedad. El plano de mensura que realizaron indica el recorrido del Camino Real de los Yerbales atravesando la propiedad, y a su vera señala, en el extremo sur, la capilla de Santa María; más al norte el potrero natural y, custodiándolo, una casa en el mismo lugar que hoy ocupa el casco de la estancia Vuelta del Ombú. Un nuevo plano, más riguroso, es realizado en 1883, en ocasión de la venta de la fracción llamada Rincón de Santa María, al señor Gabriel E. Ezquer.

En 1870 fue creada la Municipalidad de Santo Tomé, cuya administración incluía los territorios de San Javier y Concepción de la Sierra, hoy en la provincia de Misiones. Sobre esta vasta región ejerció su acción Santo Tomé, cobrando impuestos, creando escuelas y dirigiéndolas, nombrando jueces y gobernando por medio de ellos. El año anterior, 5288 personas fueron censadas en el amplio departamento. En 1875, esta Municipalidad resolvió crear tres escuelas, dos en las lejanas San Javier y Concepción de la Sierra, y la tercera en Vuelta del Ombú. El vecindario de este lugar había arbitrado los medios para su funcionamiento, ofreciendo una humilde casa que le ahorraba a la Municipalidad los cinco pesos fuertes del alquiler. A pesar de la corta vida de la escuela, que fue clausurada poco después, éste es otro hecho significativo que da cuenta del espíritu de progreso que precedió y determinó, a la larga, el surgimiento de una ciudad en este sitio.

Hacia 1880, además de las carretas del comercio, pasaban por la Vuelta del Ombú el correo Postal y la primera Mensajería entre Posadas y Santo Tomé, por medio de carruajes destinados a pasajeros y correspondencia.

En 1888 se tramitó el juicio sucesorio de los bienes de quien en vida fuera Don Víctor Navajas, aunque recién en 1903 se realizó la mensura que repartía la estancia, en partes iguales, entre sus siete hijos. En dicho plano figuran señalados el casco de la estancia, una posta sobre el camino, y asentamientos poblacionales en La Criolla y Las Acacias. Concepción Fernandez dos Santos, mujer de Navajas, le dio a éste siete hijos: cuatro varones y tres mujeres. Victor, Arturo, Adolfo, Pablo, Natividad (luego de Aguerreberry), Salomé (luego de Martinez y de Sanz), Concepción (luego de Sánchez). Esta última fue quien dio origen, en 1911, a la Villa Vuelta del Ombú, tras la llegada del ferrocarril.

Recién por el año 1908 comenzaron a llegar, por el viejo camino, los materiales para la construcción de la vía férrea por esta zona; interminables idas y venidas habían postergado su ejecución. Años antes, otra compañía había terraplenado kilómetros en un tendido distinto, antes de ir a la quiebra, dejando en el territorio una cicatriz aún hoy visible. La entidad del sitio y su ubicación -a mitad de camino entre Posadas y Santo Tomé- ha de haber hecho evidente la conveniencia de instalar una estación en el paraje Vuelta Ombú. 

En 1910, a 1042 kilómetros de la Estación de Retiro en Buenos Aires, se inauguró la estación. Un año más tarde, en tierras de Concepción Navajas de Sánchez, se fundó la Villa que, al igual que la estación de tren, la posta y la estancia, se llamó Vuelta del Ombú. Con fecha 5 de octubre de 1911 se firmó la resolución que culminó las tramitaciones incorporando la Villa “definitivamente al dominio público”. 

A diferencia de otros pueblos, que fueron fundados “desde afuera”, Vuelta del Ombú fue producto natural de las circunstancias. Por alguna razón los primitivos habitantes de esta tierra la llamaban con un nombre propio, Umbú. Está ubicada exactamente a mitad de camino entre los grandes ríos, andando por el paso que dejan los cursos fluviales secundarios de la región. Sobre la ruta, dos buenos potreros naturales le dieron al lugar atractivo especial para la ganadería, lo cual definió con exactitud la posición del casco de la estancia, que determinó la primera forma explícita de dominio del lugar. En reconocimiento a la entidad que el sitio fue tomando, el ferrocarril decidió instalar allí una estación de parada, cuya posición quedó definida con precisión por la subdivisión de la estancia original, justo entre dos fracciones. La socialización de la propiedad del suelo derivada de esta subdivisión se continuó gracias a la decidida visión de una de las herederas de la vieja estancia, que interpretó el potencial del lugar y lo aprovechó a partir de un espíritu cívico notable: Concepción Navajas de Sanchez conservó para sí la Manzana Nº 1, la actual Plaza Libertad, en donde se construiría una casa y viviría el resto de su vida.

En el año 1913, una Ley autorizó al Poder Ejecutivo a crear pueblos en una serie de estaciones ferroviarias, entre las que se encontraba la de Vuelta del Ombú, y a cuyo efecto se podían expropiar 200 hectáreas en cada sitio. La Ley no se aplicó aquí porque, como bien expresan algunos de aquellos documentos, “el poblado se definió espontáneamente”.

 

La Villa Vuelta del Ombú

Corría el año 1896. Por esa época -cumpliendo una misión oficial a Misiones- visita la zona el agrimensor Juan Queirel, correntino de nacimiento, quien nos ha dejado una colorida crónica de sus viajes con agudo sentido de buen observador. Refiriéndose a lo que él llama "el este correntino" y por supuesto a la zona del Departamento de Santo Tomé, manifestó lo siguiente: “...prospera la ganadería, la industria se desarrolla y un comercio activo tiene su asiento en los pueblos fluviales... En no lejano tiempo estarán unidos por ferrocarril entre sí y con Posadas”. Y agrega más adelante: “Ante ese espectáculo, el más pesimista vaticina espontáneamente un venturoso porvenir a aquella zona de mi querida provincia natal”. Es éste un relato verdaderamente premonitorio. El agrimensor Juan Queirel era un viejo conocedor de la zona, pues en el año 1882 había realizado la mensura del campo llamado “Del Ingenio” anteriormente, denunciado en compra por Don Norberto Salazar. Refiriéndose en su libro a las vastas propiedades de ese entonces decía: “Lástima que la propiedad de esos campos se halle repartida entre pocas personas, lo que es un gran inconveniente para la más rápida población”.

Algunos años más tarde -en el período 1909-1913- gobierna la Provincia el Dr. Juan Ramón Vidal y lo acompaña como vicegobernador el Dr. José Rafael Gómez. Concomitante con el desarrollo de una clara política financiera, el Dr. Vidal pone en marcha el desarrollo de una política agraria iniciada durante su primer gobierno; en relación con este aspecto cabe señalar las importantes leyes dictadas durante esta administración, como lo fueron la Ley Nº 23 de Colonización dentro del territorio provincial, dictada el 13 de Septiembre de 1910, y la Ley Nº 80, Modificatoria de la Ley de Venta de Tierras Públicas. Ante el estímulo de la acción oficial se procedió a vender a colonos y agricultores tierras ubicadas en Campo del Riachuelo, Colonia Gobernador Pujol, Colonia Empedrado, Paraje Solicitado, Nueva Valencia, Concepción, San Luis, San Carlos y Colonia Garabí. Nuestra zona quedó fuera de la acción colonizadora oficial. Por ese año “del Centenario” el paraje “Vuelta del 0mbú” contaba con una Posta -de vieja data- frente a la estancia propiedad de Don Arturo Navajas, y su nombre procedía de la nominación toponímica de ese establecimiento de campo. La Posta constituía un estratégico punto de tránsito entre Santo Tomé y la Costa del Río Paraná, así como entre aquella población y las que surgían en el sur de la Provincia de Misiones. En ambos casos, servía al tráfico comercial con carretas y a los viajes de personas en rápidas galeras. La vasta campiña -dedicada casi exclusivamente a las explotaciones agrícolas y ganaderas- es atravesada por el riel del Ferro Carril Nord Este Argentino, que estableció una Estación, habilitada al servicio en el año 1910 y que recibió originariamente la denominación de “Vuelta 0mbú”. Por esa época -desordenadamente- se insinuaba un principio de agrupamiento poblacional no delineado.

Pero si el año 1910 fue realmente importante para “Vuelta del Ombú”, no lo es menos el año 1911, ya que a mediados de su transcurso se llevó a cabo un hecho que debe ser un hito en la historia lugareña: las actuaciones de mensura y delineación de la “Villa Vuelta del Ombú”. Disipando temores como los manifestados por Juan Queirel, y aún contrariando criterios de la mentalidad de la época, Doña Concepción Navajas de Sánchez manifestó una audaz determinación que sería decisiva para el futuro de “Vuelta del Ombú”: lotear para poblar. Así, encomendó la labor de mensura y delineación de la naciente Villa al destacado agrimensor Don Francisco Fouilliand. El duplicado de las actuaciones correspondientes está registrado en el Expediente Nº 381, Letra "A", de la 0ficina de Tierras y Obras Públicas de la Provincia, y obra en el Archivo de la Dirección General de Catastro. El agrimensor procedió a la delineación de la Villa ubicándola en el ángulo Sudeste de la propiedad; el punto A donde se colocó el mojón sudoeste del terreno estaría en la esquina de la Plaza, en la intersección de las calles Avenida Lavalle y Mocito Acuña; enseguida se midieron 15 metros del ancho de las calles y se colocó el mojón sudoeste de la manzana Nº 1 que corresponde a la Plaza, dando cien metros de extensión a cada uno de sus costados y amojonando sus esquinas. Así se continuó con las manzanas 2, 3, 4, 5, 6 y 7 separadas por calles de 15 metros. La manzana 8 es irregular y su costado Este tiene coma frente la Ruta Nº 14. Esta hilera de manzanas de 1 a 8 tiene su costado Sud, dice el Agrimensor, “con frente al camino de acceso a la Estación Vuelta  Ombú que la empresa del Ferro Carril Nord Este Argentino expropió con un ancho de veinticinco metros en la propiedad de Doña Salomé Navajas de Martínez”. Éste es el origen de la Avenida General Lavalle. Expresa el Acta de Mensura: "Se delinearon y amojonaron, con mojones numerados, en forma regular de cien metros en cada costado y separadas por calles de quince metros de ancho, las manzanas 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 25, 26, 27, 28, 29 y 30, cada una con una superficie de diez mil metros cuadrados. Las manzanas 9, 23 y 24 son irregulares. La superficie total de la Villa "Vuelta del 0mbú" alcanzaba 42 hectáreas, 29 áreas y una centiárea, y lindaba al Norte y al Oeste con propiedad de Doña Concepción Navajas de Sánchez; al Este con el Camino General de Santo Tomé a Posadas, hoy Ruta Nº 14, y al Sud con el camino de acceso desde dicho Camino General a la Estación Vuelta Ombú, hoy Avenida Lavalle. El Acta de Mensura y el plano de la delineación, firmados por Don Francisco Fouilliand, tienen fecha 20 de julio de 1911. Toda la tramitación culminó con la aprobación del Gobierno Provincial de la división en manzanas de la propiedad delineada. Y he aquí otra fecha importante, que señala la acción oficial sobre la decisión de Doña Concepción Navajas de Sánchez, que avala su determinación de poblar: la Resolución de fecha 5 de octubre de 1911, firmada par el Gobernador Dr. Juan Ramón Vidal y su Ministro Dr. Manuel Mora y Araujo, y que consideraba que “con la aprobación de dicha división quedarían incorporadas definitivamente al dominio público”. La Resolución -en su Artículo 10- expresa textualmente: “Apruébase la división de manzanas de una parte de su campo situado en el Departamento de Santo Tomé, que ha mandado practicar la Señora Concepción Navajas de Sánchez, para destinarlos a la venta, debiendo quedar separados una de otra por calles de quince metros de ancho". Para el caso bien vale la pena recordar algunas palabras del destacado historiador Hernán Gómez: “Pero una cosa es el poblado y otra el pueblo. El uno es un agrupamiento de vecinos, el otro vecindario con jerarquía; lo que vale es el pueblo, el vecindario que vive un existir colectivo, que traduce un orden de actividades colectivas”. A partir del 5 de Octubre de 1911, la Villa “Vuelta del Ombú” inicia su etapa de pueblo.
 

Corría el año 1896. Por esa época -cumpliendo una misión oficial a Misiones- visita la zona el Agrimensor Juan Queirel, correntino de nacimiento, quien nos ha dejado una colorida crónica de sus viajes con agudo sentido de buen observador. Refiriéndose a lo que él llama "el este correntino" y por supuesto a la zona del Departamento de Santo Tomé, manifestó lo siguiente: “...prospera la ganadería, la industria se desarrolla y un comercio activo tiene su asiento en los pueblos fluviales... En no lejano tiempo estarán unidos por ferrocarril entre sí y con Posadas”. Y agrega más adelante: “Ante ese espectáculo, el más pesimista vaticina espontáneamente un venturoso porvenir a aquella zona de mi querida provincia natal”. Es éste un relato verdaderamente premonitorio. El Agrimensor Juan Queirel era un viejo conocedor de la zona, pues en el año 1882 había realizado la mensura del campo llamado “Del Ingenio” anteriormente, denunciado en compra por Don Norberto Salazar. Refiriéndose en su libro a las vastas propiedades de ese entonces, decía: “Lástima que la propiedad de esos campos se halle repartida entre pocas personas, lo que es un gran inconveniente para la más rápida población”. Algunos años más tarde -y en el período 1909-1913- gobierna la Provincia el Dr. Juan Ramón Vidal y lo acompaña como Vicegobernador el Dr. José Rafael Gómez. Concomitante con el desarrollo de una clara política financiera, el Dr. Vidal pone en marcha el desarrollo de una política agraria iniciada durante su primer gobierno; en relación con este aspecto cabe señalar las importantes leyes dictadas durante esta administración, como lo fueron la Ley Nº 23 de Colonización dentro del territorio provincial, dictada el 13 de Septiembre de 1910, y la Ley Nº 80, Modificatoria de la Ley de Venta de Tierras Públicas. Ante el estímulo de la acción oficial se procedió a vender a colonos y agricultores tierras ubicadas en Campo del Riachuelo, Colonia Gobernador Pujol, Colonia Empedrado, Paraje Solicitado, Nueva Valencia, Concepción, San Luis, San Carlos y Colonia Garabí. Nuestra zona quedó fuera de la acción colonizadora oficial. Por ese año “del Centenario” el paraje “Vuelta del 0mbú” contaba con una Posta -de vieja data- frente a la estancia propiedad de Don Arturo Navajas, y su nombre procedía de la nominación toponímica de ese establecimiento de campo. La Posta constituía un estratégico punto de tránsito entre Santo Tomé y la Costa del Río Paraná, así como entre aquella población y las que surgían en el sur de la Provincia de Misiones. En ambos casos, servía al tráfico comercial con carretas y a los viajes de personas en rápidas galeras. La vasta campiña -dedicada casi exclusivamente a las explotaciones agrícolas y ganaderas- es atravesada por el riel del Ferro Carril Nord Este Argentino, que estableció una Estación, habilitada al servicio en el año 1910 y que recibió originariamente la denominación de “Vuelta 0mbú”. or esa época -desordenadamente- se insinuaba un principio de agrupamiento poblacional no delineado.

Pero 1910 fue realmente importante para “Vuelta del Ombú”, no lo es menos el año 1911, ya que a mediados de su transcurso se llevó a cabo un hecho que debe ser un hito en la historia lugareña: las actuaciones de mensura y delineación de la “Villa Vuelta del Ombú”. Disipando temores como los manifestados por Juan Queirel, y aún contrariando criterios de la mentalidad de la época, Doña Concepción Navajas de Sánchez manifestó una audaz determinación que sería decisiva para el futuro de “Vuelta del Ombú”: lotear para poblar. Así, encomendó la labor de mensura y delineación de la naciente Villa al destacado agrimensor Don Francisco Fouilliand. El duplicado de las actuaciones correspondientes está registrado en el Expediente Nº 381, Letra "A", de la 0ficina de Tierras y Obras Públicas de la Provincia, y obra en el Archivo de la Dirección General de Catastro. El agrimensor procedió a la delineación de la Villa ubicándola en el ángulo sudeste de la propiedad; el punto A donde se colocó el mojón sudoeste del terreno estaría en la esquina de la Plaza, en la intersección de Avenida Lavalle y Mocito Acuña; enseguida se midieron quince metros del ancho de las calles y se colocó el mojón sudoeste de la manzana Nº 1 que corresponde a la Plaza, dando cien metros de extensión a cada uno de sus costados y amojonando sus esquinas. Así se continuó con las manzanas 2, 3, 4, 5, 6 y 7, separadas por calles de quince metros. La manzana 8 es irregular y su costado este tiene coma frente la Ruta Nº 14. Esta hilera de manzanas de 1 a 8 tiene su costado sur, dice el Agrimensor, “con frente al camino de acceso a la Estación Vuelta Ombú que la empresa del Ferro Carril Nord Este Argentino expropió con un ancho de veinticinco metros en la propiedad de Doña Salomé Navajas de Martínez”. Éste es el origen de la Avenida General Lavalle. Expresa el Acta de Mensura: "Se delinearon y amojonaron, con mojones numerados, en forma regular de cien metros en cada costado y separadas por calles de quince metros de ancho, las manzanas 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 25, 26, 27, 28, 29 y 30, cada una con una superficie de diez mil metros cuadrados. Las manzanas 9, 23 y 24 son irregulares. La superficie total de la Villa "Vuelta del 0mbú" alcanzaba 42 hectáreas, 29 áreas y una centiárea, y lindaba al norte y al oeste con propiedad de Doña Concepción Navajas de Sánchez; al este con el Camino General de Santo Tomé a Posadas, hoy Ruta Nº 14, y al sur con el camino de acceso desde dicho Camino General a la Estación Vuelta Ombú, hoy Avenida Lavalle. El Acta de Mensura y el plano de la delineación, firmados por Don Francisco Fouilliand, tienen fecha 20 de julio de 1911. Toda la tramitación culminó con la aprobación del Gobierno Provincial de la división en manzanas de la propiedad delineada.

Otro hito importante que señala la acción oficial sobre la decisión de Doña Concepción Navajas de Sánchez y avala su determinación de poblar es la Resolución de fecha 5 de octubre de 1911, firmada par el gobernador Dr. Juan Ramón Vidal y su ministro Dr. Manuel Mora y Araujo, y que consideraba que “con la aprobación de dicha división quedarían incorporadas definitivamente al dominio público”. La Resolución -en su Artículo 10- expresa textualmente: “Apruébase la división de manzanas de una parte de su campo situado en el Departamento de Santo Tomé, que ha mandado practicar la Señora Concepción Navajas de Sánchez, para destinarlos a la venta, debiendo quedar separados una de otra por calles de quince metros de ancho". Para el caso bien vale la pena recordar algunas palabras del destacado historiador Hernán Gómez: “Pero una cosa es el poblado y otra el pueblo. El uno es un agrupamiento de vecinos, el otro vecindario con jerarquía; lo que vale es el pueblo, el vecindario que vive un existir colectivo, que traduce un orden de actividades colectivas”. A partir del 5 de Octubre de 1911, la Villa “Vuelta del Ombú” inicia su etapa de pueblo.


Fuente: * Prof. Carlos H. Tones  en "Del toponimo Umbú a Gobernador Virasoro" (1984) y en Estudio Diagnóstico Urbano Ambiental (Arq. Della Paollera).

 

 

Hacia la Organización del Municipio


Doña Concepción Navajas de Sánchez fue la propietaria de las primeras 42 hectáreas, 29 áreas y 1 centiárea destinadas a la naciente urbanización. La adquisición de esos terrenos loteados fue lenta pero continua; las edificaciones eran rústicas y primitivas y el primer edificio de material fue construido por la Empresa Ferro Carril Nord Este Argentino. El loteo de las propiedades continuó su delineamiento con alambrados que cerraban las hectáreas. Con los años Doña Concepción Navajas de Sánchez residía en un chalet ubicado en la manzana donde hoy se encuentra la Plaza Libertad. Por decisión del entonces Gobernador Dr. Juan Ramón Vidal, según Decreto del 24 de Febrero de 1912, entre otros se nombra Juez de Paz de Santo Tomé a Don Félix Delgado, y Juez Pedáneo de la 4ta. Sección -que incluye a la Villa “Vuelta del Ombú”- a Don Juan C. Sosa. Ese mismo año, por Resolución dictada el 20 de Marzo, el Poder Ejecutivo Provincial considera la creación de un Destacamento Policial en la Estación “Vuelta Ombú”, porque “el mismo en dicho punto es en todo concepto necesario, para salvaguarda de la vida e intereses y comodidad creciente de sus habitantes”. Por ello el Gobernador de la Provincia, en Acuerdo de Ministros, resuelve: “Créase para ‘Vuelta Ombú’, en el Departamento de Santo Tomé, un Destacamento Policial a cargo de un sargento y dos gendarmes, con la asignación mensual de treinta y veinticinco pesos respectivamente. En la casa que ocupara el viejo Correo se instaló después de 1912 el Señor Fernando Sánchez con almacén de ramos generales, a quien sucedió el Señor Luis Álzaga, descendiente del español Martín de Álzaga. Para ese entonces se instaló el Correo en la casa que fuera sede de Vialidad Provincial, y cuyo primer jefe fuera Don Ramón Alcaraz. También por esa época se establecieron en la Villa Don Juan Martínez Sáez y su esposa Doña Salomé Navajas; Martínez Sáez era español de nacimiento y había residido desde 1883 en Santo Tomé; recibido de médico en Madrid, pasó a ser el primero con título que se avecina en la Villa. A él se debe el arraigamiento por estos lugares de dos familias de origen español que se desempeñaban en tareas de agricultura. Otro constante animador del progreso de la Villa “Vuelta del Ombú” fue Don Arturo Navajas, personaje activo con certera visión de las necesidades a llenar en el pueblo; era hijo de Don Víctor Navajas y es llamado a ser el hombre indicado para guiar los primeros pasos de la Villa. La escuela primaria llega a ser una necesidad impostergable, gestionada empeñosamente por los vecinos del lugar, entre los que se destaca Don Arturo Navajas, quien realizó los primeros trámites. En el año 1913 una Ley del 30 de Diciembre autorizó al Poder Ejecutivo a crear pueblos en una serie de estaciones ferroviarias, entre las que se encontraba la de “Vuelta Ombú”, y a cuyo efecto se podía expropiar en cada una de ellas 200 hectáreas. Pero como bien lo expresan algunos documentos, “el poblado se definió casi espontáneamente”, por lo que la mencionada ley no tuvo aplicabilidad práctica en la Villa “Vuelta del Ombú. En el año 1915 se inició la plantación de arroz en la zona y su propulsor fue el Señor Tashima Vacazó. . Entre los primeros pobladores de la Villa se cuenta a los Señores Bonifacio Sosa, Bautista Maidana, Alberto Olivera, Baltazar Alcaraz, Emilio Boni, Mauricio Cerdán y otros que la crónica de aquellos tiempos injustamente no recuerda. Don Juan Treppo fue uno de los primeros Jefes de Estación, sino el primero. El primer herrero del lugar fue Don Emilio Boni, y luego apareció el ciudadano yugoslavo Mariano Xicovich. Fueron los primeros comerciantes que atendieron las demandas de la creciente población los Señores Martín Sans, Severo Alegre, Jorge Martocci, Emiliano Escalada y los hermanos Orsetti. El primer panadero fue Don Luis Mattozo. Por Decreto Nº 1852 del 7 de Mayo de 1917, el Vicegobernador de la Provincia, Dr. Eugenio Breard, en ejercicio del Poder Ejecutivo y en Acuerdo de Ministros, resolvió aprobar y declarar en vigencia la división y subdivisión administrativa del territorio de la Provincia. La Villa “Vuelta del Ombú” quedó comprendida dentro de la jurisdicción de la 5ta. Sección del Departamento de Santo Tomé. El Dr. Juan Martínez Sáez y su esposa Doña Salomé Navajas cedieron un terreno destinado a ubicar el local de la escuela que mandó construir Don Arturo Navajas; la Señorita Victoriana Delgado fue la primera maestra que llegó por estos lugares, y pionera de la civilización que trajo su prédica. Rescatamos de sus recuerdos el comienzo de su fructífera obra: “Creadas las escuelas nacionales por la Ley Láinez, en el Departamento de Santo Tomé me cupo el honor de ser designada maestra a cargo de la Dirección de la Escuela Nacional 160, inaugurando las clases el 24 de Septiembre de 1918, acto que presidí en medio de las manifestaciones de júbilo de la población. Los alumnos inscriptos eran 45 en total: varones 21 y niñas 24. Ésta es la nómina de los primeros discípulos de Doña Victoriana: Adelaida Romero, Juana Riquelme, Julio Fernández, Paulo Aguirre, Marcos Aguirre, Edelmiro Fernández, Teófila Barreiro, Ignacia Galarza, Isabelina Resoagli, Cristina Resoagli, Catalina Resoagli, Francisco Ávalos, Ramón Araujo, Cirila Cabrera, Eduardo Cabrera, Feliciano Mercado, Ventura Ríos, Guillermina Olivera, Luciano Alcaraz, Clotilde Sánchez, Venancio Alejo, Gregorio Treppo, Juan Ramos López, María Ramos López, Rafael Ramos López, Dolores Ramos López, Rogelio Ramos López, Juan Alcaraz, Florencio Cardozo, Margarita Treppo, Aureliana Sosa, Víctor Rivas, Vidalina Rivas, Julián Aramburu, Eustaquia Araujo, Carolina Olivera, Andrés Arrondo y Telésforo Araujo. Con los años muchos de ellos fueron padres de familia y jefes de hogares que arraigaron en el suelo donde se criaron. En otro orden de cosas, a fines de 1919 se dicta en la Provincia la Ley Orgánica Municipal Nº 270. De acuerdo con el Artículo 2do., corresponde establecer en la Villa “Vuelta del Ombú” una Comisión de Fomento. La incipiente población se expande año tras año aumentando sus habitantes y alrededor de 1920 el núcleo poblacional de la Villa contaba con un considerable número de pobladores. Por esa época arraiga Don Roque Soto, quien luego sería Juez de Paz. La organización institucional se va delineando progresivamente y poco a poco la acción oficial va estableciendo las respectivas autoridades que van a regir los destinos de la población, que ya mostraría signos de una comunidad verdaderamente organizada. Por Decreto Nº 395 del 9 de Octubre de 1920 se nombra Subcomisario de la 5ta. Sección de Policía de Santo Tomé al Señor Adriano Soto, y el 13 de Febrero del año siguiente se le acepta la renuncia a tal cargo. Según el Decreto Nº 479 del año 1921 se le asigna a la Subcomisaría de “Vuelta del Ombú”, a partir del 1 de Abril, la suma de 10 pesos para atender los gastos mensuales de Oficina y Guardia. Por el siguiente Decreto, Nº 480, se nombra al Señor Enrique Camelino Subcomisario de la 4ta. Sección. De acuerdo con la Ley de Presupuesto Provincial de 1921, se incluye a un encargado del Registro Civil de “Vuelta del Ombú” con un sueldo de 50 pesos, y para gastos de Oficina la suma de 5 pesos; según Decreto del 20 de Diciembre de 1921 se nombra encargado del Registro Civil a Don Juan O. Brítez. En 1922 se asigna a la Subcomisaría de “Vuelta del Ombú”, para gastos de Oficina y Guardia, la misma suma que el año anterior: 10 pesos. Ese mismo año, el alquiler de la casa particular donde funcionaba el Registro Civil tenía presupuestada la suma de 10 pesos. Por Decreto Nº 158 del 29 de Abril de 1922 se nombra al Señor Germán Barreyro encargado del Registro Civil, y ante su renuncia, por Decreto Nº 188 se designa en su reemplazo al Señor Antonio Arzuaga. En otro orden de cosas, al promediar el año 1923 se constituye en el pueblo la primera Sociedad Protectora de la Educación; su Presidente es el Señor Adriano Soto y el Vicepresidente de la misma el Señor Román Alcaraz, a la sazón Jefe de Correos y Telégrafos. Como Tesorero se desempeñaba el Señor Oscar Céspedes, Jefe de Estación, y como Secretario el Señor Lindolfo Sanz, segundo esposo de Doña Salomé Navajas. Eran vocales los Señores Alberto Escalada, Luis Mattozo y Leovigildo Gómez. Finalmente, durante el gobierno del Dr. José E. Robert, el Senado y la Cámara de Diputados sancionan la Ley Nº 422, el 30 de Julio de 1923, cuyo Artículo 1º expresa: “Créase en la Villa ‘Vuelta del Ombú’ del Departamento de Santo Tomé, la Comisión de Fomento que prescribe el Artículo 2º de la Ley Orgánica Municipal Nº 277". Según el Artículo 2º, “Dicha Villa y hasta tanto se ejecute la Ley sancionada con fecha 30 de Diciembre de 1913… queda ubicada conforme a las operaciones de división de manzanas y planos respectivos hechos por el Agrimensor Don Francisco Fouilliand, el 20 de Julio de 1911, aprobados por Decreto del Poder Ejecutivo con fecha 5 de Octubre del mismo año, entre los siguientes límites: Norte: terreno de Doña Concepción Navajas de Sánchez; Sur: camino de acceso a la Estación ‘Vuelta del Ombú’, Este: camino general de Santo Tomé a Posadas, y Oeste: la vía del F.C.N.E.A. Así, el desarrollo del pueblo sigue su ritmo y paralelamente se va delineando en su conformación institucional.

Fuente: * Prof. Carlos H. Tones  en "Del toponimo Umbú a Gobernador Virasoro" (1984) y en Estudio Diagnóstico Urbano Ambiental (Arq. Della Paollera).


El pueblo de Gdor. Virasoro


En una nota fechada el 15 de septiembre de 1926, dirigida por el entonces Gobernador de la Provincia Dr. Benjamín S. González a la Legislatura, expresaba: “Una de las formas de perpetuar en las generaciones la memoria de las figuras representativas del pasado y de ofrecer a la posteridad el ejemplo de sus vidas, es la de consagrar con sus nombres esclarecidos a aquellos centros de población, cuyas denominaciones tienen escaso valor tradicional o social, o carecen de verdadero sentido histórico”; a continuación proponía en un proyecto de Ley se denomine “Gobernador Juan E. Martínez” al pueblo de Yatay y “Gobernador Ingeniero Valentín Virasoro” a la Villa “Vuelta del Ombú”. En respuesta, el 23 de septiembre de aquel año, el Senado y la Cámara de Diputados de la Provincia sancionan la Ley Nº 541, que en su Artículo 2º expresa: "Desígnase con el nombre de ‘Gobernador Ingeniero Valentín Virasoro’ al pueblo de ‘Vuelta del Ombú’, sobre la vía del F.C.N.E. Argentino, en el Departamento de Santo Tomé”. Así nuestro pueblo adquiere su actual denominación. Mientras tanto la evolución de la Escuela acompaña al ritmo del pueblo. La notable claridad de la visión de Don Arturo Navajas se advierte en el afán por exaltar la misión de los maestros, en el hogar modesto de quienes lo sirven en sus campos. El Dr. Martínez Sáez y Doña Salomé Navajas de Martínez contribuyen permanentemente con elementos primordiales para su funcionamiento. Durante algunos años un estanciero de la zona -el Señor Hernán Benítez- se obligó a la noble iniciativa de proveer de escarapelas a todos los alumnos los 25 de Mayo; a su vez el Señor Demetrio Teodoro obsequió algunas libretas de Ahorro Postal a los niños para estimular la virtud de la previsión. Hasta el año 1927 la maestra Victoriana Delgado cumple sola su noble misión de enseñar. Por ese entonces se incorpora a la Escuela el docente Señor Ceferino Olivera y posteriormente la Escuela recibe a los maestros Señor Juan Ignacio Serasola y Señorita Eloemia Barros, quienes son dejados cesantes al finalizar el año lectivo. En 1930 la Escuela se traslada a un local más amplio que, con la incorporación de nuevos docentes, permite completar el ciclo primario, creándose el cuarto grado. En el campo sanitario el pueblo cuenta con la asistencia del Dr. Sunthein; éste es un médico alemán que se dedica por muchos años al cuidado de la salud del hogar, uniendo el rigor científico con su talento personal. Su preparación profesional y su perfeccionamiento vocacional a los estudios de la Medicina saltan a la vista ante la eficacia de sus diagnósticos y tratamientos en la práctica del difícil arte de curar. Por iniciativa y gestión del Dr. Miguel Sussini -eximio cirujano y hábil político- se dispuso la creación del Dispensario Polivalente dependiente de Salud Pública, estación sanitaria de Primeros Auxilios de la Dirección de Salubridad de la Provincia. El primer Director del Dispensario fue el Dr. Robert Sunthein, quien de pronto se encuentra al frente del único Servicio Sanitario de una localidad compleja ya. Hablar de la personalidad del Dr. Miguel Sussini resulta difícil por la versatilidad de su figura; Médico Cirujano en 1901, cursó estudios superiores en Berlín y luego en París, especializándose en Cirugía Hepática. En 1956 la Sociedad Argentina de Cirugía le confirmó el título de Cirujano Maestro. Ocupó cargos de importancia y relevante trascendencia nacional. Dijo de él el escritor Carlos Ayala: “Legislador valiente, sensato y leal; político de reconocido fuste, fue íntegro, cabal y prestigioso; fue leal amigo de sus amigos y leal adversario de sus opositores”.


Fuente: * Prof. Carlos H. Tones  en "Del toponimo Umbú a Gobernador Virasoro" (1984) y en Estudio Diagnóstico Urbano Ambiental (Arq. Della Paollera).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Resumen


1604 - Provincia Jesuítica del Paraguay.

1615 - Reducción de Nuestra Señora de la Asunción de Itapúa (actual Posadas).

1632 - Región Jesuítica de Santo Tomé – Pueblo.

1767 - Expulsión de los Jesuitas.

1815 - Destrucción de las Misiones Jesuíticas Occidentales por el Gobernador de Río Grande do Sul.

1844 - Invasión del Brasil.

1850 - Invasión del Paraguay.

1860 - Comerciante intimado a irse a Santo Tomé, por las tropas paraguayas.

1865 - Guerra del Paraguay.

1870 - Se crea la Municipalidad de Santo Tomé – con territorios en San Javier y Concepción de la Sierra (hoy Misiones).

1875 - Primera escuela alquilada por los vecinos del actual Virasoro.

1910 - Estación del Ferrocarril en Virasoro.

1911 - Primer Loteo Villa Vuelta del Ombú 05/10/1911.

1923 - Ley 422 – Creación de la Comisión de Fomento de Villa Vuelta del Ombú.

1926 - Imposición del actual nombre 23/09/1926.

1960 - Municipio de Segunda Categoría.

1988 - Municipio de Primera Categoría – Ley Nº 4253.

1997 - Aumento Jurisdicción Territorial – Ley Nº 5239.

2006 - Presentación Proyecto de Ley “Creación del Departamento de Gdor. Virasoro”.

 

Período            
Jefe Comunal                   
Cargo                          
En investigación Sr. Leovegildo Gómez En investigación
1932 Sr. Luciano Romero Corrales En investigación
1955 - 1958 Sr. Andrés Pont Vergés Comisionado
1958 - 1960 Sra. Clara Navajas Comisionado
1960 Francisco De la Cruz Comisionado
1960 - 1962 Sr. Moasir Silva Pdte. Comisión de Fomento
1963 - 1966 Sr. Froilán Fernández Delegado Municipal
1966 - 1969 Sr. Froilán Fernández Delegado Municipal
1969 - 1972 Dr. Mario Bernabé Aquino Intendente
1972 Sr. Pedro Surenciski Intendente
1973 - 1976 Sr. Arturo Ricardo Navajas Intendente
1976 Tte.Cnl. Sacco Intendente
1976 - 1982 Tte.1ro.(RE) Héctor M. Torres Queirel Intendente
1982 - 1983 Sr. Darío Samuel Cecco Intendente
1983 - 1985 Sr. Dardo Federico Decoppet Pdte. del Concejo Municipal
1985 - 1987 Sr. Adolfo Navajas Artaza Pdte. del Concejo Municipal
1987 - 1989 Sr. Dardo Federico Decoppet Pdte. del Concejo Municipal
1989 Prof. José Ángel Klein Pdte. del Concejo Municipal
1989 - 1991 Sr. Marcos Arturo Silva Intendente Municipal
1991 - 1993 Ing. Agr. Rodolfo A. Fernández Intendente Municipal
1993 - 1997 Ing. Agr. Rodolfo A. Fernández Intendente Municipal
1997 - 2000 Ing.Agr. Rodolfo A. Fernández Intendente Municipal
2000 - 2001 Ing.Agr. Rodolfo A. Fernández Comisionado Interventor
2001 - 2005 Dr. Ricardo Canoniero Intendente Municipal
2005 - 2009 Ing. Rodolfo A. Fernández Intendente Municipal
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Dirección: Av Lavalle 2505 - Tel.: (03756) 481619 / 482933 - Gdor. Ing. Valentín Virasoro, Corrientes, Argentina - C.P.: 3342
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